La rosácea es una afección cutánea crónica que afecta principalmente la cara, caracterizada por el enrojecimiento, la visibilidad de los vasos sanguíneos, y en algunos casos, la aparición de protuberancias. Aunque no se conoce la causa exacta, existen varios factores que contribuyen a su aparición y exacerbación. En este artículo exploraremos los motivos detrás de la rosácea y proporcionaremos algunos consejos para manejarla y evitar que empeore.

Factores que causan la rosácea

Existen cuatro factores principales que desencadenan esta afección:

1. Aumento de la función de grasa de la piel

Las personas con rosácea suelen tener una piel grasa, pero con un tipo de grasa más fluida y ligera que puede irritar la piel y contribuir a su enrojecimiento.

2. Alteración de la función barrera

Esa grasa irritante daña la función barrera de la piel, fundamental para protegernos del exterior y evitar la pérdida de agua. Cuando la barrera está dañada, la piel se vuelve más sensible y deshidratada.

3. Vasodilatación

La inflamación aumenta el flujo sanguíneo hacia la cara, provocando que los capilares y vasos sanguíneos estén dilatados y, por tanto, el enrojecimiento sea más pronunciado, el problema conocido como cuperosis.

4. Sobrecrecimiento del parásito Demodex folliculorum

Este parásito se encuentra comúnmente en la piel y aprovecha la hiperproducción de grasa para alimentarse, hacer un sobrecrecimiento y perpetuar el ciclo de la rosácea.

Cómo evitar que empeore

Para aliviar la rosácea es importante seguir estos consejos:

  • Evita las fuentes de calor. Las saunas, spas y cocinar muy cerca de la fuente de calor pueden aumentar la vasodilatación y empeorar la rosácea.
  • Evita las comidas muy picantes o calientes, pues también causan el efecto de vasodilatación.
  • Evita el consumo de alcohol, especialmente el vino tinto, ya que es conocido por su efecto vasodilatador y puede empeorar los brotes.
  • Protégete frente a la radiación ultravioleta. La exposición al sol puede exacerbar la rosácea debido a la radiación infrarroja y ultravioleta.

La rosácea puede ser una condición complicada de manejar, pero entender los factores que la desencadenan y seguir estos consejos puede ayudar a minimizar los brotes y mantener una piel más saludable. Si sufres rosácea o necesitas una valoración profesional de tu piel, no dudes en contactar con AB Derma. Nuestro equipo de expertos está aquí para ayudarte a encontrar el mejor tratamiento y cuidado para tu piel.

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