Las cicatrices pueden ser una preocupación estética y funcional, especialmente en las primeras etapas de su formación. Uno de los métodos más recomendados para mejorar el aspecto de una cicatriz reciente es el uso de apósitos de silicona. Si te has preguntado si realmente funcionan y cómo usarlos de la mejor manera, en este artículo te cuento todo lo que necesitas saber.
¿Realmente funcionan los apósitos de silicona?
La respuesta corta es: sí, funcionan. La silicona es ampliamente utilizada en dermatología y cirugía estética debido a su capacidad para prevenir el desarrollo de cicatrices hipertróficas o queloides. Estas son cicatrices elevadas que pueden crecer más allá de los bordes de la herida, causando molestias y un aspecto poco estético. Al aplicar silicona sobre una cicatriz reciente, se crea una barrera que mantiene la humedad en la zona y regula la producción de colágeno, evitando que derive en cicatrices mayores.
¿Qué opción de silicona escoger?
La silicona se encuentra tanto en apósitos como en geles o apósitos líquidos. Aunque ambos formatos son eficaces, la elección entre uno u otro dependerá de la ubicación de la cicatriz y el nivel de movilidad de la zona.
-
- Apósitos de silicona: suelen ser más recomendables en zonas de mucha movilidad, donde el roce o estiramiento de la piel podría interferir con la adhesión del gel, como en los hombros, el cuello, los brazos y las piernas.
- Geles de silicona: son una buena opción para zonas con menor movilidad, como la frente o las zonas laterales de la cara.
En definitiva, los apósitos y geles de silicona son opciones muy efectivas para reducir el riesgo de desarrollar cicatrices hipertróficas o queloides en cicatrices recientes. Si tienes cicatrices y quieres una evaluación personalizada para mejorar su apariencia, en nuestra clínica de dermatología AB Derma podemos ayudarte. ¡Pide tu cita!
