Cáncer cutáneo no melanoma

El cáncer cutáneo afecta a unas 80.000 personas al año en España, por lo que se considera uno de los tipos de cáncer más incidentes en nuestra población. De éstos casos, más de un 90% de los diagnósticos, son de cáncer cutáneo de tipo no-melanoma, representando hasta 75.000 casos anuales.

El cáncer cutáneo no-melanoma deriva de las células principales de la piel, los queratinocitos, a diferencia del melanoma que deriva directamente de los melanocitos (células del pigmento de la piel). Por suerte el pronóstico es mejor que en el caso del melanoma aunque depende de la extensión, localización, comorbilidades, etc. Se distinguen principalmente dos tipos: carcinoma basocelular y carcinoma espinocelular o epidermoide cutáneo.

En ambos casos lo ideal es la prevención con una protección solar adecuada desde la infancia y revisiones dermatológicas ante el primer signo de sospecha. Además, estas revisiones son especialmente importantes en personas que tengan antecedentes familiares o personales de este tipo de tumo debiéndose realizar por lo menos una revisión anual.

Carcinoma Basocelular

El carcinoma basocelular es con diferencia el más frecuente de todos los cánceres cutáneos y tiene preferencia por aparecer en zonas fotoexpuestas, principalmente la cara, aunque también puede encontrarse en el tronco o extremidades. Su característica clínica principal es la de aparecer como una lesión elevada de color brillante y se ulcera con facilidad dando lugar a sangrados recurrentes. Es muy típica la consulta por “herida que no cura” a nivel facial. El pronóstico en general es muy bueno ya que la posibilidad de dar metástasis a distancia de este tipo de tumores es casi inexistente. Su tratamiento se realiza mediante cirugía, pudiendo realizarse cirugía micrográfica de Mohs (link) en casos seleccionados. Para carcinomas basocelulares superficiales también se pueden realizar tratamientos distintos de la cirugía como son los fármacos inmunomoduladores tópicos (imiquimod, 5-fluoruracilo o ingenol mebutato entre otros), crioterapia, láseres, etc.

Carcinoma Epidermoide cutáneo

El carcinoma epidermoide o espinocelular cutáneo es menos frecuente que el carcinoma bascoelular pero tiene mayor agresividad ya que sí puede dar metástasis linfáticas o a distancia en los casos muy avanzados. Aparece casi exclusivamente en áreas fotoexpuestas de forma crónica: cara, manos o piernas. Puede aparecer también en mucosas como los labios donde puede ser especialmente agresivo. Su clínica es la de una lesión dura, verrugosa, que crece progresivamente. Es muy frecuente que derive de una lesión precursora conocida como Queratosis Actínicas que consisten en pequeñas “costras” en zona de mucho daño solar. El tratamiento por lo general es quirúrgico aunque existen alternativas tópicas para los casos más superficiales.

Contacto

Reserva tu cita

Tu nombre completo

Tu Email

Tu teléfono

Tu Mensaje

Grupo de Dermatología Pedro Jaén

Dermatología general, estética y láser
Atención a: pacientes privados
C/ Cinca 30 28002 Madrid
914 31 78 61 / 911 88 36 58

Hospital Quirónsalud Madrid

Dermatología general y quirúrgica
Atención a: pacientes privados y con compañía aseguradora (mayoría de compañías)
C/ Diego de Velázquez, 1, 28223 Pozuelo de Alarcón, Madrid
914 52 19 00

Hospital Quirónsalud Ruber Juan Bravo

Dermatología general y quirúrgica
Atención a: pacientes privados y con compañía aseguradora (mayoría de compañías)
C/ de Juan Bravo, 49 (duplicado), 28006 Madrid
901 50 05 01

dralegresanchez@gmail.com