En el mundo de la dermatología estética, las innovaciones tecnológicas han permitido el desarrollo de tratamientos cada vez más eficaces y menos invasivos para la piel. Uno de estos avances son los láseres subcutáneos, endoláseres o también conocidos por el tratamiento más puntero de este tipo de tecnología, que es el Endolift®. Este procedimiento es muy popular por su capacidad de rejuvenecer la piel, tensar los tejidos y eliminar pequeñas acumulaciones de grasa sin necesidad de someterse a cirugía. A continuación, te explicamos en detalle en qué consiste este tratamiento y qué puedes esperar si decides someterte a él.
¿Cómo funciona el Endolift®?
Endolift® utiliza una fibra óptica de láser de diodo que se introduce bajo la piel a través de microincisiones que emite energía láser para calentar de manera controlada el tejido subcutáneo. Este calor provoca un doble efecto: por un lado, tensa y reafirma la piel, y, por otro, induce la lipólisis, es decir, la eliminación de pequeños cúmulos de grasa.
Este tratamiento es muy efectivo en el tercio medio e inferior del rostro, zonas donde la piel tiende a perder firmeza con el paso del tiempo. Además, el Endolift® también puede ser utilizado para tratar cicatrices de acné adheridas, ayudando a mejorar la textura y apariencia de la piel afectada. Esta es una técnica desarrollada por el Dr. Alegre en clínica AB Derma y que se conoce como subcisión asistida por láser de cicatrices de acné.
¿Es un tratamiento doloroso?
Uno de los aspectos que más preocupan a los pacientes cuando consideran un tratamiento estético es el dolor. En el caso del Endolift® se emplea anestesia tumescente, que consiste en infiltrar una solución bajo la piel que actúa como una «sábana» anestésica durmiendo el tejido. Gracias a esta técnica, el procedimiento es prácticamente indoloro y bien tolerado por la mayoría de los pacientes. Durante el tratamiento las molestias son mínimas y la sensación es similar a una ligera presión.
Recuperación y resultados
La recuperación tras el tratamiento es rápida y sencilla. Los pacientes pueden experimentar algo de inflamación, edema o hinchazón en la zona tratada y, en algunos casos, una sensación de hormigueo o parestesia, si bien desaparece en pocos días.
Generalmente, en dos o tres días es posible retomar las actividades cotidianas. Los resultados empiezan a ser visibles poco después y se verán por completo a partir de los 2-3 meses tras el tratamiento, con una mejora progresiva en la firmeza de la piel y la reducción de la grasa localizada.
Si estás buscando un tratamiento eficaz para tensar y rejuvenecer tu piel o para mejorar tus cicatrices de acné mediante la subcisión asistida por láser, todo ello sin someterte a una cirugía, el Endolift® puede ser la solución perfecta para ti. En AB Derma somos punteros en este tratamiento y contamos con especialistas en dermatología estética que te guiarán durante todo el proceso para obtener los mejores resultados. Ponte en contacto con nosotros para más información o para agendar tu cita.
