¿Toxina botulínica para mejorar las cicatrices?

Los efectos de la “Botulinum(neuro)toxinA” son bien conocidos para la mejora de las arrugas dinámicas de expresión, reducción de la hiperhidrosis o rehabilitación de parálisis faciales entre otras indicaciones. Su efecto principal se ejerce a través de una parálisis neuromuscular por impedir la liberación de acetilcolina (neurotransmisor) en la unión sináptica (entre nervio y músculo/glándula).

Además, sus efecto se están estudiando en muchas otras situaciones entre las que destaca el proceso de curación de heridas para conseguir una mejor cicatriz. Se trata de una técnica aún en estudio pero con muy buenos resultados y muy buen perfil de seguridad. Aquí algunos detalles:.

 

Es bien conocido que una de las causas de cicatrices inestéticas, hipertróficas o queloideas es la presencia de una tensión tangencial a la herida, que genera una inflamación mantenida. Con el uso de la toxina reducimos significativamente esta tensión. Pero parece ser que la toxina no sólo actuaría a nivel neuromuscular sino que tiene un papel en reducir la proliferación de fibroblastos (células que sintetizan el colágeno de las cicatrices hipertróficas) y de sus moléculas mediadoras como TFGb-1.

¿Cuándo se debe usar toxina botulínica para curación de heridas?

.La mayoría de estudios señalan la necesidad de realizar las infiltraciones de forma muy temprana, desde el momento de la producción del traumatismo o herida quirúrgica o en los primeros días, para aliviar la tensión cuanto antes. Una única infiltración sería suficiente para actuar en toda esta fase inicial de curación.

¿En qué zonas se pueden realizar estas infiltraciones?

La mayoría de estudios publicados se centran en zona facial, por ejemplo en heridas en frente o labio superior. También existen estudios para cicatrices de cirugía de tiroides a nivel cervical. Sin embargo, su uso también podría tener utilidad en otras cicatrices con tensión como en espalda o extremidades.

¿Cuáles son los resultados esperables?

En los estudios realizados se ha comprobado que la infiltración temprana de toxina botulínica respecto a placebo consigue cicatrices más estrechas, menos elevadas y por lo tanto más estéticas. Parece tener menos efecto sobre la pigmentación o vascularización de la cicatriz.