¿Se puede evitar la cicatriz de una cirugía?

Una de las dudas más frecuentes a la hora de enfrentarnos a una cirugía programada de cualquier tipo, es la del resultado estético de la cicatriz post-quirúrgica. Por regla general, estamos muy familiarizados con los cuidados de la piel después de la herida. Sin embargo, se incide muy poco en la posibilidad de hacer una preparación de la piel para una cirugía, en las medidas y tratamientos que podemos hacer antes y que pueden mejorar el resultado final. Aunque no se puede evitar la cicatriz de una cirugía al 100%, sí podremos mejorar su resultado final.

Cicatriz quirúrgica

Estamos de acuerdo en que tenemos que prepararnos físicamente con un entrenamiento si vamos a correr una carrera o tenemos cualquier evento deportivo. De la misma forma nuestra piel puede “entrenarse” o prepararse para una cirugía y de esta forma tendremos una recuperación más rápida en el corto plazo y un resultado más estético en el largo plazo.

Esta preparación de la piel para una cirugía dependerá de muchos factores como el tipo de cirugía, localización, perfil del paciente (edad, problemas de salud, medicación, etc.) pero en líneas generales hay una serie de medidas que podemos llevar a cabo.

Activación cutánea

El proceso de cicatrización supone poner en marcha mecanismos celulares de renovación para poder cerrar la herida mediante la síntesis de nuevo colágeno y elastina entre otros.

  • Tratamientos tópicos: existen estudios que demuestran que la preparación de la piel para una cirugía mediante el uso de retinoides tópicos (ej. tretinoina, retinol o adapaleno), iniciados entre 2-6 semanas antes, consiguen resultados estéticos mejores con cicatrices más estrechas y curación más rápida. Esto tiene sentido si entendemos que estamos forzando a nuestra piel a generar nuevo colágeno y activando mecanismos celulares que luego tendrán que ponerse a prueba durante la cicatrización. Aunque menos eficaces, también los productos con alfa-hidroxiácidos o ácido ascórbico (vitamina C) podrían ayudar en esta preparación de la piel.

 

  • Tratamientos láser y lumínicos: además de mediante ingredientes tópicos, también se ha demostrado que el uso previo a la cirugía de láser dermatológico puede mejorar el resultado final el tiempo de curación. Existen estudios que demuestran mejoría de la cicatriz final al emplear láser fraccionado no-ablativo 24 horas antes de la cirugía, en la zona de la intervención. Esto sería compatible con la cicatrización asistida por láser, que consistiría en continuar con el tratamiento con láser después de la propia cirugía. El uso de terapias lumínicas de baja potencia como los LEDs, principalmente de luz roja, también parecen tener cierto papel en la activación cutánea previa a una cirugía.

 

Evitar complicaciones

Una de las complicaciones más frecuentes inmediatamente tras la cirugía es el riesgo de hemorragia post-quirúgica. Podemos preparar la piel para una cirugía evitando todos aquellos fármacos como aspirina, anti-inflamatorios (ibuprofeno, naproxeno…), vitamina E o suplementos de omega 3, que pueden aumentar el riesgo de hemorragia. Esto habrá que individualizarlo en cada situación.

En cuanto al riesgo de infección, conviene realizar una higiene mucho más intensa en los días previos a la cirugía en la zona que se va a tratar. Respecto al uso de antibióticos tópicos previos a la cirugía, no existe aún una clara evidencia de que su uso sea necesario y será mejor seguir las indicaciones del cirujano. Sí sabemos que en cirugías que se vayan a realizar en la zona perioral, en pacientes con alta incidencia de recidivas de herpes, estaría indicado realizar una profilaxis anti-herpética con aciclovir o sus derivados.

Si la cirugía es una zona fotoexpuesta, como en la cara, el empleo de fotoprotectores las semanas previas también va a evitar el riesgo de hiperpigmentaciones durante el proceso de cicatrización. Aunque será más importante aún la protección en los meses posteriores tras la cirugía. Sí somos muy estrictos con al fotoprotección, no se puede evitar la cicatriz de una cirugía del todo pero sí conseguiremos evitar su pigmentación.

 

Conclusiones

En resumen, existen algunas medidas que podemos emplear y que conviene tener en cuenta a la hora de realizar una preparación de la piel para una cirugía. Aunque no se puede evitar la cicatriz de una cirugía completamente, sí podremos poner de nuestra parte para que el resultados sea lo mejor posible. Estas medidas están encaminadas a producir una activación cutánea previa a la cirugía y a evitar las complicaciones posteriores.